lunes, 11 de noviembre de 2013

DISTANCIA

Distancia

Gracias a ti Señor,
me desprendí del dolor
que abrumaba mi alma,
como el pez arranca el arpón
que lo desgarra.
como al estallar de una ola
se despoja libre una gota de agua.

Esplendida, casi ingrávida
recorro, mi cálido universo,
libre, humedeciendo la hierba,
bañando una rosa azul.
Soy nube en la esfera celeste
de un paisaje distante.

Llegan golondrinas con tiernos mensajes,
miro el reloj de arena ,el tiempo se ha detenido.
Dios ,mi Jesús, el Espíritu santo me han hablado
con tiernas palabras, esperanzas, restauración, tiempo.

No estoy en una celda, ni  me siento condenada,
 me dejan dialogar con el silencio,
Peinar mis  cabellos, llorar por mis errores,
orar , arrepentirme, comenzar a amar  a quién
me lastimara, dándole el mismo tiempo que Dios
me ha dado.
Hasta que se desprenda del dolor que ahora abruma su alma.




















Autora: Mirta Barolo de Acuña
Derechos Reservados.







NO TEMAS





NO TEMAS

No temas, cuando frente a vos,
con fuerza se cierra una puerta,
cuando te sacude el corazón y
todo tu ser el rechazo golpea.

Recuerda a María y a José
deambulando por las calles
de Judea.
En el vientre de María estaba
apunto de estallar la gloria de
Dios trayendo La Luz a esta
oscura tierra.

A este magno acontecimiento
también se cerraron muchas puertas.
ni una mueca, ni un gesto de amargura,
ni un gesto de rencor en la elegida de Dios.

La puerta de un establo fue abierta,
y allí como estalla una flor en primavera,
del vientre de María Nació Jesús,
el Salvador, entre las bestias.
Ante este hecho milagroso se postró
la creación entera.

No temas, aún cuando se cierran todas
las puertas.
La gloria de Dios está por estallar.
Confía, espera.



















Mirta  Barolo de Acuña
Derechos Reservados

domingo, 10 de noviembre de 2013

EN TU PRESENCIA , SEÑOR


En tu presencia Señor

Se aquieta mi alma en la tarde que comienza en
un lugar a anidar, se lleva mis sueños en una caja de cristal,
 donde con toda sutileza los guardará.
la luz comienza a dar lugar a la noche
que avanza segura sin titubear.

Siento tu presencia Señor, comienzo a descansar, me siento diáfana,
frágil, como una copa que con solo el sonido de tu palabra
vibraría, hasta quebrarse por la fugacidad de mi ser.
me siento a tus pies, un río de lagrimas comienza a fluir,
recuerdo mis errores que he cometido confiando en tu perdón.

Afuera los ruidos se han ido a dormir, solo un grillo agita sus alas,
emite un adagio, una melodía celestial.
Una luciérnaga con su luz indecisa se posa en las sombras del jardín,
hay nubes oscuras que anuncian de la lluvia su marcha bizarra.

Señor en tu presencia me siento feliz, en este día he llorado, he reído,
 y tú siempre has estado a mi lado, ahora busco tu rostro, ese dulce dialogar
que todas las tardes suelo buscar, la tarde lo sabe y por eso se marcha
dejándonos solos, el grillo ahora  comienza a tocar su violín.



















Autora: Mirta Barolo de Acuña.
Derechos Reservados.